pantalla. Hace algunos meses me resultaba imposible comprender a un amigo que mantenía en secreto la existencia de su blog, el cual ninguna de las personas de su entorno podían acceder a él (bueno, yo sí), pero ahora le comprendo perfectamente. En todo momento ha escrito lo que sentía y se ha mostrado tal y como es. Yo nunca he podido hacer eso aquí porque siempre, antes de tocar las teclas con mis dedos, he pensado en quién podría leer mis palabras. Ahora que he creado un blog de esos, secretos, tengo más ganas que nunca de escribir, y por eso no sé cuándo volverá mi motivación por seguir escribiendo estupideces aquí, pero al menos por ahora no. mourning★glory
Este blog incluye... noticias de interés general, reflexiones sobre el amor, sobre el veganismo, sobre la sociedad, sobre melodías, sobre la vida.
Un punto en este blog
sábado 4 de julio de 2009
pantalla. Hace algunos meses me resultaba imposible comprender a un amigo que mantenía en secreto la existencia de su blog, el cual ninguna de las personas de su entorno podían acceder a él (bueno, yo sí), pero ahora le comprendo perfectamente. En todo momento ha escrito lo que sentía y se ha mostrado tal y como es. Yo nunca he podido hacer eso aquí porque siempre, antes de tocar las teclas con mis dedos, he pensado en quién podría leer mis palabras. Ahora que he creado un blog de esos, secretos, tengo más ganas que nunca de escribir, y por eso no sé cuándo volverá mi motivación por seguir escribiendo estupideces aquí, pero al menos por ahora no. categorías: reflexiones
Y contar hasta tres
jueves 2 de julio de 2009
¡Todo el mundo se saca el carnet de conducir! Chicos de veinte años, padres de familia, ancianos, circulan por las autovías madrileñas habiéndose olvidado de todo lo que les costó sacárselo, pero cuánto duele preparárselo mientras tanto.
Llevo un mes dedicándome a hacer tests cada tarde (estas dos últimas semanas con especial énfasis y dedicación) y la verdad es que me resulta desesperante. Treinta preguntas eternas, noventa respuestas eternas, sólo para darle a "corregir" y mirar a la parte superior de la página para encontrarte con mensajes constructivos tales como ¡Suspenso! 6 fallos, o ¡Suspenso! 8 fallos. Y claro, tras esas cifras escandalosas dices, no, esto no se va a quedar así, yo no me voy a dormir con este fracaso, me quedaré aquí despierta hasta aprobar una. Pero claro, con el agotamiento de haber leído anteriormente treinta preguntas y noventa respuestas, o noventa preguntas y 240 respuestas, cualquiera piensa con coherencia. Y así van incrementándose los fallos al mismo ritmo de las ganas de tirar el portátil por la mismísima ventana, mandarle al diablo un futuro carnet de conducir, negarme rotundamente a seguir con este intento de obtener un permiso de conducir... 
Creo que esta tarde he dado con el problema. Resulta que no sé leer. Me desesperan los tests eternos, me cuesta tranquilizarme ante un test, leer todas las preguntas de principio a fin y pensar un poco sobre lo que se me está preguntando, me gusta más lo de leerlo todo deprisa y corriendo, marcar botones deprisa y corriendo y dar click al corregir. Esta noche decidí dedicarle un poco más de tiempo a cada test y terminé haciendo un montón, casi todos aprobados. Quiero presentarme al teórico el día 22 y así quitarme esto de encima antes de que comience agosto. No creo que sea normal haberme despertado hoy haciendo inconscientemente un ejercicio de velocidades, determinando la velocidad máxima de no sé qué vehículo. Esto ya se está volviendo cosa de locos.
Para enfrentarse a los problemas, no vale acelerarse, desesperarse, rendirse ni desaprovechar todo lo que uno ha conseguido hasta ahora. Todo el mundo se saca el carnet de conducir... las personas mayores que llevan más de un año rondando por la autoescuela sacando diez fallos por test, las personas que preguntan el significado de los términos cannabis y somnolencia... Si ellos pueden, ¿por qué te vas a desesperar tú?
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Simplemente lo hago
miércoles 1 de julio de 2009
Somos las veces que nos lavamos los dientes, nuestros padres, las melodías que cantamos a la luna y los sueños con los que nos vamos a dormir cada noche. Las veces que pedimos ayuda, lo que suena cuando elegimos shuffle songs, las personas que recordamos después de años sin verles la cara, las veces que decimos un lo siento. Somos nuestros tacones, las palabras que expresamos, las quejas que emitimos, lo que sabemos y confesamos desconocer, la profesión que perseguimos, las veces que enviamos un currículum, los amigos con los que nos reímos en clase. Las veces que sollozamos a nuestra almohada, los detalles que tenemos con quienes más queremos, las veces que hemos luchado por convertir en realidad un sueño y las veces que lo conseguimos, la cara que ponemos al sonar el despertador y las sonrisas que le regalamos a la gente. Somos lo que comemos, el color de las medias que nos ponemos, los días u horas que tardamos en olvidar a alguien y los segundos que necesitamos para enamorarnos. El número de veces que palpita nuestro corazón, el deporte que no hacemos y los resultados de una prueba cualquiera que sea y las veces que volvemos a casa a las nueve de la mañana, las veces que nos arrodillamos a rezar por las noches o las discusiones que tenemos en nombre del ateísmo. A veces me siento ante el Tuenti y me pregunto por qué con esa persona tengo conversaciones tan superficiales, por qué con aquella apenas hablo y por qué sin la compañía diaria de la otra no podría vivir. Somos sólo eso, circunstancias en palabras, tú y tus circunstancias, colores, memorias, los secretos que conservamos y las pocas personas a las que permitimos que lo sepan todo. Y no me preguntes por qué pienso en ti; a veces simplemente lo hago.
categorías: reflexiones
Unicornio rosa invisible
categorías: reflexiones
Llegas tarde
¿Alguna vez esperaste toda tu vida a que ocurriese algo? Te levantabas pensando, ojalá hoy sea el día, esperabas una llamada, un correo electrónico, una conversación diferente, soñabas a las estrellas fugaces, tirabas monedas a las fuentes, hablabas a tus amigos de lo mucho que lo anhelabas, y cuando te ibas a dormir sucedía pero en sueños. Y nunca llegaba el día. ¿Alguna vez esperaste algo que nunca sucedía?
categorías: reflexiones
Superheroínas
Te recuerdo como la niña alegre de cabellos dorados que paseaba conmigo de la mano por las calles de Madrid. Éramos pequeñas y no diferenciábamos el bien del mal, sólo conocíamos lo que nos dictaban ambos corazones; soñábamos con embarcar en el Titanic y con ser superheroínas propietarias de nuestra propia felicidad. Tú te burlabas de Britney Spears y yo de La Oreja de Van Gogh. Y sin embargo teníamos algo vital en común. Te recuerdo a veces y cuando menos me lo espero porque hace mucho que no te veo. No sé adónde te fuiste ni adónde nos dejaron nuestros sueños.
categorías: reflexiones
